Escuchar cada trabajo de Ariel Pink resulta ser siempre una experiencia nueva. Una aventura. Su extravagancia siempre estuvo presente desde el inicio de su carrera, tiempo en el que ya mostraba su talento. Ahora que tiene más recursos (tiene contrato con 4AD) dispone de más posibilidades para poder expresarse y dar rienda suelta a ese talento para crear mundos indecifrables. Es así que para este año entrega pom pom, un conjunto de canciones que no solo pone nuevamente de manifiesto su melomanía, sino sobre todo la capacidad que tiene para usarla a la hora de crear canciones. Por ello, estas 17 canciones muestran el talento de su autor para crear mundos propios, mundos de menos de 4 minutos en los que se congregan pop, lo-fi, synth-pop, heavy metal, gothic rock, surf rock, en fin, una serie de influencias que en cualquier momento aparecen en forma de detalle y que nos remite al pasado, aunque su autor se las ha ingeniado para procesar dichos referentes hasta convertirlos en indefinibles.







